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SorenAsier :
18 junio 2013 – 9:33 AM

Meknes es junto a Marrakech, Rabat y Casablanca una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos. El hecho de ser la menos “importante” de las cuatro antiguas ciudades imperiales del reino alauita, hace también que la afluencia de turismo sea menor y que de alguna manera la visita a esta ciudad marroquí se viva con mayor intensidad.
Sí Marrakech es la capital del turismo, Casablanca la capital financiera y Rabat la capital administrativa, Meknes es conocida como la capital bereber, y es que de hecho los primeros habitantes de esta ciudad fueron los meknasíes, una pequeña tribu bereber que acabó dando el nombre a la ciudad y que poco a poco ampliaron la medina.
Fueron precisamente estas tribus la que construyeron las famosas puertas que sirven de entrada a la ciudad y que son uno de los principales atractivos de esta ciudad no tan conocida de Marruecos.
Al contrario de lo que ocurre con Marrakech, la ciudad de Meknes está rodeada de importantes cultivos, y es que está región es una importante productora de vino, aunque pueda parecer raro, y es que la religión musulmana prohíbe totalmente la ingestión de alcohol.
Al igual que la turística Marrakech, la ciudad de Meknes tiene en su medina antigua el principal atractivo turístico. Como ya hemos comentado sus puertas de entrada, las murallas, así como los zocos (mercados), la plaza el-Hedim, así como el mausoleo de Mulay Ismail o la gran mezquita, conforman todo el itinerario turístico de esta antiquísima ciudad marroquí.
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SorenAsier :
17 junio 2013 – 9:12 AM

Rumania no es precisamente un país muy visitado en Europa, pero su capital, Bucarest, bien merece la pena ser vista. La conocida como París de Oriente es una de las ciudades más bonitas de toda Europa.
Al igual que la capital francesa, Bucarest también tiene su arco de Triunfo, no situado en medio de los campos Elíseos, sino en una famosa avenida, la de Kisseleff. Bucarest no tiene un museo Louvre ni un Pompidou, pero si dispone de una importante oferta cultural con museos destacados como el de historia y el de arte nacional o el museo de la aldea, que se encuentra al aire libre en un bonito parque ajardinado.
Otro de los grandes iconos de la ciudad es el famoso Palacio del Pueblo, el mayor edificio de toda Europa y el segundo más grande de todo el mundo, únicamente superado por el pentágono estadounidense.
La noche de Bucarest todavía no llega a la altura de la parisina, pero creo que en pocos años estará a altura de muchas de las grandes capitales europeas, y es que las inversiones que se están llevando a cabo tanto en el país como en su capital así lo vaticinan. Pero la actualidad Bucarest tampoco tiene nada que envidiar, la oferta de entretenimiento nocturno es bastante elevada, con varios bares tradicionales y también algunos de modernos. Por supuesto, si vas a salir, ya sea de noche o de día, tienes que probar la famosa tuica, la bebida nacional del país.
De buen seguro que Bucarest te acabará fascinando, y es que aunque todavía hoy en día sigue estando a la sombra de París, poco a poco se va asemejando más a la ciudad de la luz.
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SorenAsier :
14 junio 2013 – 9:12 AM

Marruecos está a muy poquita distancia de España, de hecho, el estrecho de Gibraltar que separa el sur de España y el Norte de Marruecos tiene una distancia de apenas 14 kilómetros de distancia que desde lo alto de un avión puede apreciarse como una pequeña brecha que separa el continente europeo del continente africano.
Dos continentes totalmente diferentes que sin embargo se encuentra separados a una cortísima distancia. Hoy os hablaremos de Marrakech, sin duda la ciudad más turística de toda Marruecos que gracias a compañías aéreas low cost permiten que muchos europeos puedan conocer esta ciudad africana a un precio realmente muy económico.
Marrakech es conocida como la capital turística del país, y es que si Rabat es su capital administrativa, Casablanca su capital financiera y Fez su capital imperial, Marrakech tiene el privilegio de ser una de las puertas de entrada del turismo internacional.
La ciudad atrapa desde el primer momento, su aroma, el color y la diversidad y formas de vida de la ciudad, hacen que el turista que aterriza en esta ciudad africana se siente atraído desde el momento que pone el pie en el aeropuerto.
Hay muchos turistas que al llegar a Marrakech tiene una sensación de miedo o inseguridad, a menudo por ese cliché que se le da a países africanos o magrebíes, pero tengo que deciros que Marrakech es una ciudad totalmente segura para el turista, y es que teniendo en cuenta que gran parte de sus ciudadanos viven del turismo, este aspecto se cuida con especial atención.
Si visitáis está ciudad os aconsejo que os alojéis en su medina antigua, su casco antiguo, una ciudad amurallada donde de repente, por arte de magia, realizarás un viaje en el tiempo transportándote hasta principios de siglo, callejuelas estrechas, un ir y venir de ciudadanos caminando sin orden y sin sentido, burros, vacas e incluso cabras circulando entre coches, motos y bicicletas y comercios de todo tipo ofreciendo a los habitantes y turistas todo tipo objetos y alimentos.
En la medina antigua se encuentra lo mejor de la ciudad, decenas de mezquitas, el barrio de los curtidores, el de los artesanos, el zoco o mercado y una plaza como pocas hay en el mundo, la Jemaa el Fna. Una plaza donde todo lo anterior se pone de manifiesto a cualquier hora del día…
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SorenAsier :
13 junio 2013 – 9:12 AM

Europa tiene muchas capitales hermosas: París, Londres, Lisboa, Madrid, Estocolmo, Budapest, Viena y así podríamos seguir nombrando una tras otra. Hoy nos detendremos en Praga, la capital de la República Checa y que es para muchos la ciudad más bonita de toda Europa.
Situada muy cerquita de dos importantes ciudades como Viena y Berlín, también capitales de sus respectivos países, Austria y Alemania, Praga siempre se ha mantenido como una de las más turísticas.
Praga tiene pinceladas de ciudad imperial, pero también de ciudad romántica, tradicional y por supuesto con toques de modernidad. El río Moldava corta la ciudad en dos como lo hace el Danubio con Buda y Pest, dejando a un lado su centro histórico y al otro lado importantes palacios.
Al igual que ocurre en otras tantas ciudades, en el centro histórico, dividido en cuatro zonas: Hradcany, Stare Mesto, Nove Mesto y Mala Strana es donde se encuentran la mayor parte de los puntos de interés de la ciudad y donde se puede ver el lado bohemio de Praga.
Otro aspecto importante de Praga son sus puentes sobre el río Moldava, tal vez no tan bellos como los de Budapest pero que dan a la ciudad un aspecto más atractivo.
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SorenAsier :
12 junio 2013 – 7:30 AM

Una de los grandes construcciones arquitectónicas de la historia es el Partenón de Atenás, una fascinante obra construida cinco siglos antes de cristo que estuvo bajo la supervisión de uno de los grandes maestros de la historia del arte, Fidias.
El Partenón fue finalizado en el año 438 a.c., es un monumento situado en la famosa acrópolis atenenca y dedicado a la diosa Pallas Atenea, la gran protectora de la antigua Atenas.
Pero Fidias no fue únicamente el supervisor de la gran construcción del Partenón, llevada a cabo por los arquitectos Ictinos y Kalicrates, sino que también aportó su granito de arena esculpiendo la gran estatua crisoelefantina de Atenea Partenos, que es la pieza central de todo templo.
Aunque en la actualidad y después de muchos siglos en pie su aspecto estético se nos presente como un blanco inmaculado, lo cierto es que en sus orígenes y después de inaugurarse el Partenón lucía tonalidades que iban desde el rojizo, azul, verde e incluso dorados. Obviamente el templo no se encuentra ni mucho menos intacto, y es que los años no perdonan y a lo largo de la historia el Partenón ha sufrido varias remodelaciones para convertirla en iglesia bizantina, mezquita musulmana, así como utilizada para almacenar pólvora, lo que por cierto provocó que por la mala fortuna dicha pólvora acabara estallando y destruyendo gran parte del templo. Pero el remate llegaría a finales del siglo XIX, cuando uno de los mayores terremotos vivido en Grecia provocarían que otra parte del templo se acabase de destruir.
Aún así, a pesar de los años y de todos los sucesos acaecidos la mayoría de sus impresionantes columnas todavía siguen en pie, y aunque los ingleses en su día se llevaron algunas importantes piezas del monumento, como frisos y diversas esculturas todavía se puede contemplar la inmensidad de la obra.